viernes, 9 de octubre de 2009

Todo cambia...



En lo cierto estaba Mercedes Sosa que lo cantaba con aquel tono nostálgico-melancólico de años atrás y como así lo escribió Julio Numhauser... No se equivocaban en su mensaje puesto que a hoy todo ha cambiado. El cambio me suena a misterio sin resolver, se vive, se traga aveces con amargo sabor, se ve partir a lo lejos, se disfruta con ansias cuando se tenía rato de esperar... en fin, el cambio y la vida misma parecieran conjugar se entre confusión, ilusión y una espera que aveces desespera o simplemente algo que ni se advierte. Pero como en todo hay conceptos básicos que se renuevan a sí mismos para mutar de una manera más mística y silenciosa, como el cambio en nuestro corazón que debe y ve pasar frente así un sin número de situaciones, de vivencias, de historias que nos transforman de una u otra manera, lentamente o en un solo instante. Hoy la vida no es la misma de ayer, hoy las manos acarician otras, los pasos son más cansados o en el caso de los niños más rápidos y curiosos y así la verdad de las cosas aplica diferente para todos y el cambio nos sumerge en la renovación de lo que somos y seremos después de que el mañana nos toque a la puerta...Tal vez lo importante aquí no sea el temor al cambio si no que por temor no podamos cambiar jamás "y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño, pero no cambia mi amor por mas lejos que me encuentre, ni el recuerdo ni el dolor, de mi pueblo y de mi gente ..."