Mi decisión final, es tomar cada trozo de mi vida y reconocer que ese momento en que tomé la ruta, o serví, o caí, o dormí demasiadas horas, o porqué no me animé a besarte cuando lo desee, o cuando debo callarme, ya no será indignante. Vivo y camino y lloro y siento y soy sin pena ni gloria, atesoro y guardo, olvido o regreso pero ya no me detendré del todo. Si hay que pensar lo haré mientras bebo o me amarro los zapatos. No miraré más al alrededor para ver si existe una mejor respuesta. Me quedaré con mi opinión y si la tuya me convence entonces mutará dentro de mi ser para volverla mía y no tuya.La vida se me ha abierto entre las manos como una flor brillante, los frutos tienen un sabor diferente y mejor y al mirarte veré que no eres la misma de hace un instante, ni yo diré lo mismo pero eso ya no será tan importante. Volveré a ser aquella leve brisa que disfruta de la corriente y juega en el tiempo sin arrepentimiento.
1 comentario:
Esto fue muy Osho... que dicha que se caso con el maestro.. Yo igual..
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